Cómo usar tus referencias profesionales para tu beneficio.
La parte del proceso que pocos preparan y que puede costarte la oferta. (Es anécdota)
Perdí una gran oferta debido a una confusión en mis referencias profesionales. Y también he conocido de primera mano, decenas de candidatos que han sido víctimas de esta misma situación. Algo que parece estar totalmente fuera de tu control, termina costándote la oportunidad que tanto te esforzaste por conseguir.
Pero gracias a esa experiencia que tuve, y que evidencié a través de muchos candidatos, hoy en día estoy segura de que incluso esa parte del proceso de selección podemos prepararla y utilizarla a nuestro favor.
¿Por qué importa esto más de lo que crees?
Cuando te piden referencias, generalmente ya estás muy cerca de la oferta. Tu perfil está posicionado como finalista, has pasado todos los filtros críticos del proceso, y sólo queda que tus futuros empleadores validen con tus ex-jefes, ex-compañeros, etc, que efectivamente eres la persona ideal para el cargo.
Pero ¿qué pasa si justo el día que llamaron a tu líder anterior, él o ella se encontraban pasando por un mal día? Quizá tenían la agenda muy apretada y necesitaban colgar rápido. O en el peor de los casos - como me pasó a mí - se encontraban lidiando con una situación personal difícil y simplemente no tenían la cabeza para responder.
Es entonces cuando su respuesta se convierte en tu verdugo.
El error más común
El caso mas desafortunado es resultado de la falta de preparación. Compartir información de contacto de personas con las que hace demasiado tiempo no tienes comunicación.
Asumir que ellos “sabrán” qué decir o no verificar que aún mantengan esos correos o teléfonos puede ser la receta para que las cosas salgan muy mal.
Es tan sencillo como que puedas dejarles un pequeño aviso previo para que estén enterados, si puedes compartirles sobre el rol o empresa al que postulaste, mejor.
Cómo elegir las mejores personas para esta labor
No siempre el jefe con el cargo más alto es la mejor referencia. A veces un líder directo o un colega que trabajó contigo de cerca dice más. Cuando pasa mucho tiempo (años) puede que tu jefe no te recuerde de primeras, especialmente en empresas muy grandes, y eso suele dejar una mala impresión.
Criterios para elegir:
¿Te conoce bien? Al menos para reconocerte por tu nombre.
¿Puede dar ejemplos concretos a las preguntas que le hará la empresa?
¿Tiene disponibilidad para atender la llamada?
Cómo prepararte para envías tus referencias
La rapidez cuenta, pero no a costa de la preparación. Antes de dar un nombre, asegúrate de que esa persona sabe que la van a llamar, conoce el rol para el que aplicas y tiene claro qué aspectos de tu trabajo quieres que destaque.
Ejercicio para esta semana
Identifica dos o tres personas que podrían ser tus referencias hoy.
¿Las has contactado recientemente? ¿Saben en qué estás trabajando? Si no, ese es tu primer paso.
💡Y un tip adicional, que en mi experiencia ha sumado mucho, es tener cartas de referencia firmadas por ellos, para avanzar más rápido en ciertos procesos.
Nunca se está sobre-recomendado 😉
La próxima semana en Lupa Academy: “Por qué algunos candidatos avanzan y otros no. Lo que veo desde adentro.”
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Con cariño y criterio,
Mayra
Reclutadora · Talento Excepcional by Lupa

