La entrevista no empieza cuando entras en la llamada.
Empieza mucho antes. Y la mayoría de los candidatos no lo sabe.
Desde antes de que te unas a la primera entrevista con el reclutador, él ya tiene algún nivel de impresión de qué tan preparado estás.
Y no es una cuestión de nervios. Los nervios son completamente normales y los entendemos. Es una cuestión de estructura, atención al detalle y eso se nota desde el primer contacto.
El candidato que llegó preparado tiene algo distinto. Se conecta a tiempo, ha probado su internet, su cámara, su micrófono. Y todo esto, antes de que se le haga la primera pregunta sobre su experiencia.
No está improvisando, había pensado en todo eso antes de entrar.
En contraste con el candidato que llegó sin planear nada, y la improvisación en una entrevista rara vez sale bien..
La entrevista no empieza cuando arranca la conversación. Empieza cuando decides tomársela en serio.}
¿Qué deberías hacer antes de que empiece la llamada?
Esto es lo que hace un candidato que llega preparado, y que marca la diferencia antes de decir una sola palabra:
Investiga la empresa de verdad
No el “About us” de la página web. Busca noticias recientes, el LinkedIn del hiring manager, el producto que usan, reseñas en Glassdoor, clientes que tienen. El objetivo debería ser entender en qué momento está la empresa y por qué este rol existe ahora.
Lee la descripción del rol más de una vez
La primera vez la lees para entender qué piden. La segunda vez la lees para identificar qué de tu experiencia conecta con cada punto. La tercera vez la lees para anticipar qué preguntas van a surgir de ahí.
Prepara sus historias con anticipación
No las memoriza, las piensa. Tiene dos o tres situaciones de su carrera que puede adaptar a distintas preguntas. Sabe cómo contarlas con estructura: qué pasaba, qué hizo, qué resultado tuvo.
Prepara preguntas reales
Preguntas como “¿cuál es la cultura de la empresa?” o “¿cuántos años lleva en el mercado?” son muy genéricas, eso puede salir en las búsquedas de Google.
Preguntas que muestran que investigó: “Vi que lanzaron X producto el año pasado, ¿cómo impacta eso al rol?” o “¿Cuál es el mayor reto que enfrenta el equipo ahora mismo?”
Lo que yo veo desde el otro lado
Cuando un candidato llega preparado, la entrevista fluye diferente. Hay menos silencios, las respuestas tienen más sustancia, y el entrevistador termina la llamada con una imagen clara de quién es esa persona y por qué encaja.
Cuando no llegas preparado, la entrevista se convierte en un esfuerzo para los dos lados. El candidato busca qué decir, el hiring manager trata de encontrar algo que le convenza, y al final ninguno queda satisfecho.
¿Cuánto tiempo deberías dedicarle a prepararte?
Depende del nivel del rol y de cuánto avanzamos en el proceso. Pero como regla general:
Primera entrevista con el reclutador: 20-30 min de investigación. Conoce la empresa, el rol, y ten listas tus historias principales.
Entrevista con el hiring manager: 30- 45 min. Investiga a la persona, prepara preguntas específicas, practica tus respuestas en voz alta.
Entrevista final o panel: 30 min - 1 hora. Conoce a todos los que van a estar, prepara respuestas para escenarios más complejos, ten listo un cierre claro de por qué eres la persona correcta.
Para tu próxima entrevista
Antes de conectarte, hazte esta pregunta: ¿puedo explicar en dos minutos por qué este rol específico, en esta empresa específica, es el siguiente paso correcto para mí? Si la respuesta es no, necesitas más preparación.
→ ¿Listo para aplicar?
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Con cariño y criterio,
Mayra
Reclutadora · Talento Excepcional by Lupa

