Sales de una entrevista sintiendo que fluyó bien, respiras, y lo primero que haces es contarle a alguien cercano que crees que te fue bien. Después de eso, la mayoría de candidatos no hace absolutamente nada más hasta que llega una respuesta. Ese silencio de tu parte también comunica algo, y casi nunca es lo que quieres comunicar.
El 76% se mueve en silencio total, y no debería.
Una encuesta de Robert Half encontró que 80% de las personas encargadas de los procesos de selección, consideran útil un mensaje de agradecimiento para tomar la decisión final, pero solo 24% de los candidatos realmente lo envían. Ese mensaje corto dentro de las primeras 24 horas es la última oportunidad que tienes de reforzar algo específico que se habló en la entrevista, antes de que el recuerdo de esa conversación se pierda entre las otras cinco personas que el reclutador también entrevistó ese día.
Un estudio real lo midió, y sí comprobó que tiene efecto sobre las decisiones finales
Esto no es solo intuición de reclutadores, tampoco sesgos adquiridos de parte de las personas encargadas de los procesos de selección. Quiero compartirte un estudio publicado en el Western Journal of American Medicine que encontró que los mensajes de agradecimiento enviados por los candidatos después de la entrevista tuvieron un impacto real en el orden de preferencia final, tanto de los candidatos como de cada una de las habilidades que los entrevistadores estaban evaluando. Un detalle tan pequeño como ese mensaje puede pesar más de lo que crees, y en algunos casos termina siendo lo que inclina la decisión final.
Casos que he visto desde mi trabajo como reclutadora
Cuando dos candidatos quedan prácticamente empatados después de la entrevista, ese mensaje de seguimiento a veces influye a otros factores que nos inclinan a tomar la decisión de avanzar porque demuestra que la persona está muy interesada, es cordial, se preocupa por el otro y sabe cerrar un proceso, algo que también se necesita en el trabajo mismo. Una encuesta de TopResume confirma el otro lado de esto: 68% de reclutadores dicen que ese mensaje influye en su decisión, y casi 1 de cada 5 ha descartado a alguien completamente por no enviarlo. Ahora, esto no es determinante, pero creo que brinda perspectiva sobre pequeños detalles que pueden ayudarnos.
La fórmula ideal del mensaje de agradecimiento: personal, específico, corto
No se trata de escribir un ensayo ni de sonar desesperado, porque además esto añade una capa de estrés o trabajo extra al entrevistador. La ides es que sea un mensaje corto, personalizado a algo puntual que se conversó, y se acompañe de una línea que reafirme por qué el trabajo te sigue interesando después de conocer más detalles. Por ejemplo:
“Gracias por el tiempo hoy. Me quedé pensando en lo que comentaste sobre el reto de escalar el equipo de soporte sin perder tiempos de respuesta, es justo el tipo de problema que disfruto resolver, y después de conocer más sobre el rol, considero que puedo aportar mi experiencia y conocimiento al equipo de (EMPRESA) .”
Puntos extra si mencionas algo concreto que surgió en la conversación, no un genérico “fue un placer conocerte”, eso es lo que separa un seguimiento real de uno que se nota copiado y pegado.
Ejercicio de reflexión práctico: ¿La última vez que sentiste que una entrevista fue bien, hiciste algo después, o esperaste en silencio a que te contactaran?
Si quieres explorar vacantes para poner todo este conocimiento en práctica, esta semana en Lupa hay roles activos en varias industrias.
Con cariño y criterio,
Mayra💚
Reclutadora · Talento Excepcional by Lupa

