Llevo publicando vacantes en LinkedIn desde hace casi diez años. Y he notado que desde que llegaron los chatbots como ChatGPT, Claude, Gemini, etc. Las vacantes reciben volúmenes significativamente más altos de candidatos que antes, a un nivel que humanamente es muy difícil de gestionar.
Según el New York Times, LinkedIn recibe en promedio 11.000 postulaciones por minuto. Esto no quiere decir que sean 11.000 personas aplicando, sino 11.000 hojas de vida que entran a un post activo, ya que en muchas ocasiones son las mismas personas, con IA, aplicando a muchos más trabajos en menos tiempo.
Es de esperarse, ya que se estima que hoy en día se necesitan entre 400 y 750 postulaciones para conseguir una oferta de trabajo. Las personas se sienten presionadas a generar muchos curriculums para aplicar a múltiples empleos y así incrementar las posibilidades de ser contratados. La IA democratizó el acceso al proceso pero también lo saturó. Resultando en que la misma IA esté presente en los filtros iniciales de los procesos de selección para minimizar el volumen de candidatos que realmente procesan los reclutadores.
Lo que está pasando en nuestra región específicamente.
En Latinoamérica vemos una adopción altísima de herramientas de IA por parte del talento para postularse rápidamente, pero las empresas locales apenas están implementando la infraestructura adecuada que les permitan gestionar dicho volumen sin deshumanizar sus procesos de selección. Además, el intento de encajar mediante textos redactados por IA elimina el factor diferenciador que realmente es decisivo en los procesos.
Vemos una saturación de postulaciones genéricas que colapsan el sistema, generando frustración para ambas partes.
Lo que realmente está cambiando
En estos diez años publicando vacantes he visto cómo perfiles operativos desaparecen o se fusionan, mientras surgen roles híbridos que no existían hace dos años. Ya no se busca solo a una persona especializada en una sola cosa, sino a quien sabe orquestar múltiples funciones claves para la organización.
Lo que NO va a reemplazar la IA
Nuestras habilidades blandas, esas que nos hacen humanos. El juicio crítico, la adaptabilidad, la empatía en momentos de crisis, la lealtad y la confianza. La IA acelera la ejecución de nuestras tareas, pero no asume la responsabilidad del resultado. El candidato irreemplazable no sólo sabe hacer prompts ideales, también sabe qué hacer con la respuesta del chatbot según el caso.
Cómo puedes afrontar este reto del mercado laboral
Usa la IA como asistente, no como reemplazo: Deja que te ayude a ordenar tus ideas o estructure tu experiencia, pero conserva tu voz y tu contexto en cada interacción. No permitas que te escriba textos excesivamente largos para explicar tu trayectoria profesional.
Desarrolla habilidades de síntesis y criterio: La capacidad de destacar lo relevante entre toneladas de información es el nuevo súper poder profesional.
Posiciónate por tu impacto, no por tus funciones: En tu CV y entrevista, destaca cómo resolviste problemas complejos donde la tecnología se quedó corta.
La IA cambió las reglas del juego, poniendo en jaque un sistema que de por sí estaba debilitado. En un mercado inundado de respuestas automatizadas, la autenticidad, el criterio y tu humanidad son tu mayor ventaja competitiva.
¿Estás usando la IA para enviar aplicaciones en masa o para elevar el valor de tu trabajo?
Si estás listo para dar el siguiente paso profesional y encontrar vacantes alineadas con el nuevo mercado laboral, explora nuestras oportunidades abiertas aquí:
Nos vemos en la próxima edición 💚
Con cariño y criterio,
Mayra
Reclutadora · Talento Excepcional by Lupa


