En algún momento de la búsqueda laboral todos hemos llegado a ese punto donde, tras semanas sin respuesta, el instinto es aplicar a todo lo que se mueva. Entre más vacantes, más probabilidades, ¿no?. Es exactamente al revés, y aquí te cuento por qué.
Por qué parece lógico, y es justo lo contrario
Cada semana veo candidatos que aplican a 40 o 50 vacantes en un fin de semana, y eso les da la sensación de que están avanzando. El problema de esta estrategia, además de ser agotadora, es que tiene un tope. Un estudio de Ladders de 2024 encontró que quienes aplican a menos de 5 vacantes por semana tienen una tasa de entrevista del 3.2%, quienes aplican entre 6 y 15 llegan a 9.8%, entre 16 y 30 suben a 11.4%, pero quienes aplican a 31 o más por semana caen a 7.1%, precisamente por perder el criterio.
El problema no es cuántas, es cuáles
Déjame explicarlo con otro análisis, se ha demostrado que los candidatos que aplican de manera masiva tienen una tasa de entrevista de apenas 2 a 5%, lo que significa entre 20 y 50 aplicaciones por cada entrevista. Los que aplican a trabajos donde cumplen el 75% o más de los requisitos suben a 10 o 15%, es decir, solo 7 a 10 aplicaciones por entrevista. Nuevamente, vemos los efectos de aplicar sin una estrategia clara.
Esto pasa porque cuando se aplica masivamente casi nunca se leen en detalle los requisitos de cada vacante. Es normal terminar enviando el mismo CV a todo, y si las vacantes son muy distintas entre sí, ese único CV se queda corto para destacar lo que realmente sabes hacer.
No se trata de armar un CV distinto para cada aplicación, eso sería insostenible. Se trata de cerrar el enfoque de las vacantes a las que le apuntas. Si buscas trabajar como Project Manager pero también aplicas a Sales Executive o Executive Assistant, aunque tengas habilidades que se puedan usar en esos empleos, tu aplicación pesará menos porque las palabras clave de tu experiencia no conectan igual con cada una de esas vacantes.
Lo que vemos del lado de Lupa
Con el volumen de aplicaciones que recibe cada vacante, el filtro inicial es rapidísimo. Un perfil que no encaja con el criterio básico del trabajo pierde su primera y única oportunidad de causar buena impresión. Nos pasa seguido que una persona aplica a muchas de nuestras vacantes, lo cual nos parece genial, nuestra misión es apoyar a cuantas personas sea posible, pero cuando aplicas sin criterio se vuelve difícil para el reclutador entender cuáles son tus verdaderas fortalezas y cuáles podrías desarrollar, porque no todas las empresas tienen la posibilidad de entrenarte desde cero.
Lo que sí funciona
En vez de 50 aplicaciones a todo lo que veas, elige 8 a 10 trabajos donde tu experiencia realmente está alineada con lo que piden. Eso significa leer la descripción completa, no solo el título. Significa ajustar tu CV para reflejar las palabras clave de ese trabajo específico, no todas las veces, pero si cuando hay un salto importante. Significa decir que no a trabajos que no tienen sentido, aunque estén disponibles y exista una mínima posibilidad, especialmente si sientes que no estarías satisfecho aceptando esa oferta si te la extienden.
Antes de aplicar a la próxima
¿Cuántos trabajos tienes abiertos ahora mismo? ¿Podrías explicar por qué aplicaste a cada uno?
¿Ya sabes a cuáles vacantes vale la pena aplicar?
Con cariño y criterio,
Mayra💚
Talent Partner · Talento Excepcional by Lupa



